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4-12-1997



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ANDROLOGIA

De femenino a masculino

Se demuestra que los estrógenos regulan la producción de espermatozoides
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PABLO JAUREGUI

 

En los últimos tiempos, varios estudios han desvelado que los varones del mundo moderno están produciendo cada vez menos espermatozoides. Algunos investigadores han sugerido que este preocupante fenómeno podría deberse a ciertos estrógenos ambientales que están presentes en los países industrializados. Ahora, un nuevo trabajo acaba de aportar nuevas pruebas que parecen confirmar esta hipótesis.

En el Nature de hoy, Rex Hess y sus colegas de la Universidad de Illinois demuestran que el estrógeno desempeña un papel fundamental en la producción de espermatozoides.

En ratones transgénicos que carecen de ciertos receptores de esta hormona, la fabricación de espermatozoides se bloquea y los animales se quedan infértiles. Por lo tanto, es posible que los estrógenos ambientales estén relacionados con el descenso anormal de espermatozoides detectado recientemente.

"Nuestros resultados suponen un nuevo motivo de preocupación, ante los posibles efectos de los estrógenos ambientales sobre el sistema reproductivo masculino", advierten estos científicos en su trabajo.

Generalmente, los estrógenos suelen considerarse hormonas femeninas, mientras que los andrógenos suelen definirse como hormonas masculinas. Sin embargo, en realidad, las cosas son mucho más complejas, ya que ambos sexos producen estos dos tipos de hormonas. Este último trabajo ha dejado claro que, de hecho, en el organismo masculino, los estrógenos llevan a cabo tareas biológicas indispensables para el sistema reproductivo.

La nueva investigación demuestra que el estrógeno permite una producción sana de espermatozoides, al provocar la reabsorción de ciertos fluidos en una zona de los testículos que se denomina el epididimo. Es precisamente en esta zona donde los espermatozoides se almacenan y maduran. El estrógeno se encarga de que el desarrollo de los espermatozoides se produzca de una forma normal, reabsorbiendo unos fluidos que se generan en el epididimo. Sin embargo, en los ratones transgénicos utilizados en el experimento (que carecían de estrógeno), estos fluidos se acumularon e impidieron el crecimiento normal de los espermatozoides.

El problema es que estos fluidos diluyen ciertas sustancias que necesitan los espermatozoides para madurar y crecer. Por este motivo, si el estrógeno no los reabsorbe, los espermatozoides se atrofian y eventualmente los varones se quedan infértiles.

Los científicos destacan que si, en efecto, el descenso de espermatozoides detectado se debe a estrógenos ambientales, es fundamental que se comprenda el papel que desempeñan estas hormonas en el organismo masculino. En este sentido, el nuevo estudio supone un importante paso adelante.


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